sábado, 30 de mayo de 2026

EspeJos del Dios faMIliA. Jn 3, 16-18

"TÚ ERES TRINO Y UNO. 
DIOS DE DIOSES.
TÚ ERES EL BIEN,
SUMO BIEN, 
TODO BIEN"

Celebramos hoy la Verdad de Dios que es el origen y la meta de nuestro Camino como peregrinos.
Allí en el interior DE Dios fuimos pensados y creados... y sólo allí nuestro corazón encontrará descanso y libertad.

Por eso celebrar a Dios "Uno y Trino" no es recordar un dogma que todavía nos resulta difícil entender sino que es dejar que una vez más esa VIDA que nos habita pase  por el corazón dejando que nos desinstalé... nos desapropie... nos siga poniendo en movimiento hacía lo que es más verdadero en nosotros y que nos hace crecer en humanidad.

Celebramos la Buena Noticia de Jesús - la de un Dios que es RELACIÓN - amigo de la vida - compañero de camino - la de Dios que es Amor y que sólo se lo conoce amando.
La de un Dios que es salida a los demás y que se lo encuentra en el camino hacia los ellos.


Dios es "con otros"
Dios es Comunidad.
Dios es Entrega.
Dios es Relación.

Pero cuántos sentimientos y emociones brotan de estas palabras a partir de las vivencias de nuestras vidas. Necesitamos hacer un gran esfuerzo para liberarlas de todo eso que ha atado “nuestra manera de ser familia, de hacer comunidad”  a situaciones que por momentos distorsionan nuestro diálogo, nuestro compartir, aun nuestra entrega… será un camino –una lucha interior- el ir más allá de lo vivido y encontrarnos que hemos sido hecho a imagen de un Dios que es apertura, diálogo, perdón, servicio, entrega.

Pero tal vez hay una tarea aún mayor que tenemos que hacer para encontrarnos con el Dios de JESÚS y es la de superar las imágenes distorsionadas  que seguimos teniendo de Él.


A quién le rezamos?
Al DIOS de JESÚS  o a esa imagen creada - fabricada - por nuestras búsquedas infantiles de seguridad y contención o creada por esa necesidad tan básica de que alguien nos haga sentir buenos.

El Dios de Jesús no es el dios que exige sacrificios o nos manda dolor y sufrimiento para probar nuestra fe.
El Dios de Jesús no es el dios que nos concede  lo que le pedimos porqué nos portamos bien.
El Dios de Jesús no es el dios que manejó con mis oraciones y ritos... o con mis promesas y peregrinaciones.
El Dios de Jesús no es el dios que juzga e imparte castigos... obsesionado por lo sexual... que espera agarrarnos infragantes.
El Dios de Jesús no es el dios todopoderoso que no quita el mal del mundo porqué no quiere.
El Dios de Jesús no es el dios intimista - de la religiosidad sin el otro - sin lucha o sin conflicto por la búsqueda del bien de los demás.



Celebrar a Dios en nuestras vidas es celebrar la presencia de un Dios que es AMOR... INCONDICIONAL que nos aMa por lo que somos y no por lo que hacemos.

Dios es AMOR - GRATUITO
donde todo es DON - donde todo es regalo y nada se comercia.

Dios es AMOR - LIBRE y CONFIADO
que hace soltar de nuestras manos todo cuánto nos encierra y ata - o nos culpa y amarga.

Dios es AMOR - ENTREGADO y POBRE
que no fuerza ni presiona - que da sentido a nuestras entregas que muchas veces no ven fruto ni encuentran reconocimiento.

Dios es AMOR - PROYECTO DE REINO
donde el encuentro con el otro convierte nuestras heridas en don y los gestos de compasión y de justicia transforman la vida.

Dios es AMOR - INQUEBRANTABLE
que nada de lo que piense... o sienta... o haga lo podrá romper.


Celebrarlo en la vida es estar deseando que toda ella- cada día más - sea un espejo de esa Buena Noticia.



domingo, 24 de mayo de 2026

CoN el cOmpaÑero del noVio..." Jn 20, 19-23

Un compaÑEro nos han DADO para el CAmino...


Esta es la experiencia que tuvo aquella primera comunidad... Alguien animaba sus vidas. Que todo era DON.
Presentían una Presencia que los invitaba a la apertura... a dejar el encierro y el miedo... a no darle toda la fuerza.
ESPÍRITU era llamada esa Presencia.

El Espíritu es Dios dándose a nosotros.
Es Dios habitando en nuestras vidas.


Es el AMOR en NOSOTROS.
Por eso el ESPÍRITU es RELACIÓN.
NO es un privilegio.

Al ser relación es principio de Libertad.
Al ser Libertad es principio de Unidad - de armonía - de la propia persona.
Porque solo nos relacionamos desde quienes somos.

El sabernos habitados -sin ninguna condición previa- nos hace libres.
EL SABERNOS AMADOS NOS HACE LIBRES.

POr eso la primera tarea del Espíritu en nosotros es hacernos personas íntegras... y libres de cualquier cosa que quiera someternos.
Miedos - mandatos culturales - el deber ser - el buscar caerle bien a todos - nuestros propios complejos... libres de ese sistema al cual quieres responder porque te deja calmado pero te vacía... libre de esas relaciones posesivas... de las adicciones... de toda rigidez...


El Espíritu viene a iluminar todo cuanto nos desintegra... nos descentra y esclaviza.
PARA QUE SEAMOS.

No tiene dones que darme porque es "Dios mismo el que se da"...
"Tú estabas dentro y yo fuera"... decía san Agustín.
Es ante todo un DON QUE SE RECIBE... que se reconoce... del cual no somos ni dueños ni podemos exigirlo... es don gratuito.

De ahí que quién se deja empujar por el Espíritu no busca apropiarse de los demás... es capaz de correrse... de apartarse para dejar vivir... para posibilitar camino... no necesita controlarlo todo...
SOLO EL INGRATO ES TIRANO.

Es capaz  -quién se deja empujar por el Espíritu- por el agradecimiento del don que ha recibido, de dejar la queja dando lugar a la transformación... al cambio... que viene de la mano de cualquier situación humana.

El Espíritu es "FUERZA INTERIOR"... desde adentro... desde abajo...
No esclaviza ni presiona.
Está preocupado por la VIDA.

Es FUERZA que integra lo diverso... Une lo distinto.
En Pentecostés todos llegan a entenderse... a abrirse a la escucha y al diálogo con la Palabra... porque Jesús había destruido los muros de separación.

Quién se deja empujar por el Espíritu es capaz de romper con las estructuras para abrir el juego... para incluir a más... porque todos tienen una verdad que manifestar.
ES UN SALVADOR DE LA RELACIONES.

Frente a nuestra pretensión de querer un orden único... frente a nuestros miedos que pretenden la uniformidad o el cumplimiento estricto de las normas... el Espíritu busca todos los modos... los diferentes lenguajes para hacerse entender... para unir en lo diverso.

Crea en nosotros una dinámica nueva que nos hace capaces de escuchar lo que va naciendo en la vida de los demás.

El Espíritu UNE EN LA LEJANÍA.
RECUERDA EN EL OLVIDO.

Pentecostés es VIDA FRATERNA...
Sin la escucha y sin la compasión rengueamos.
Solo la disponibilidad para ayudar a los demás -para expresarle mi afecto- nos hace más sensibles ante Dios.

Pero,  ¿cómo descubrirlo en nosotros?...
¿Cuáles son las condiciones para que esto crezca en nosotros?

La primera y más fundamental es crecer en la consciencia de estar habitados por ese Dios a quién llamamos Padre y Madre… y nos ama y sostiene y acompaña…
DENTRO NUESTRO NO ESTAMOS SOLOS/AS... con nuestros “demonios”… con nuestras sombras ni tampoco con las luces.
“Somos un fueguito” simplemente por estar vivos… no midamos esto por la percepción de la carencia o de la debilidad que podemos sentir.
Abracemos el hoy de la vida… seamos consciente del aquí y ahora aun en medio de lo que no gusta. NO nos vayamos con el pensamiento para adelante ni para atrás.
SOMOS PRESENTE… COMO EL ESPÍRITU ES PRESENTE.

La segunda condición será seguir descubriendo que los demás no son objetos para cambiar... ni escalones para ascender...  Animándose -como el Espíritu- a ponerse al lado para acompañar sin escandalizarse por las decisiones del otro... sabiendo esperar... sabiendo dar tiempo... rompiendo con los miedos que apuran, estropean, reclaman y tiranizan... porque la Vida de Dios que habita también en los demás es más fuerte. 


Y por último se animará a creer en la capacidad de dar sin fingimiento, no buscando nada a cambio... siendo capaz de permanecer dando aún en medio de la incomprensión.
Porque el Amor es cosa débil... no será nunca un trueque.
No impone, ni maltrata ni obliga.

ES CAPAZ DE ACERCARSE PARA QUE SURJA LO MEJOR EN EL OTRO. Porque es lo que ha experimentado que ha hecho Dios en su vida.




domingo, 17 de mayo de 2026

NuesTra MiSión: aPortAr esPEranZA. Mt 28, 16-20

QUE VAYAMOS HACÍA LA VIDA...


Podría ser la invitación que surgen de las palabras... de los gestos de Jesús que rompían con esquemas donde las personas se encontraban sometidas... aprisionadas.

QUE VAYAMOS HACÍA LA VIDA.
qUE en el encuentro con Él  nos encontremos con lo que esperamos... con lo que deseamos...
Y todo quede transformado... porque hemos decidido seguirlo.

QUE VAYAMOS HACÍA LA VIDA...
Que aceptando lo que nos confunde... lo que nos inquieta... despojados de lo seguro y de lo cómodo... nos encontremos estando VIVOS!!!... y de camino.

Ir hacía la vida, supone encontrarnos con lo que los pone en movimiento... con lo que nos provoca tener que crecer en confianza... que nos empuja a buscar... a preguntarnos porqué?, sabiendo que no crecemos sin pasar por dificultades.
De esa forma nos encontraremos con lo mejor de nosotros mismos... con esos otros recursos que yacen dentro como un "tesoro escondido".

Y es allí donde nos ponemos en contacto con esa gran aspiración a la FELICIDAD -que todos llevamos dentro-... que no está ahí porque nosotros la inventamos ni es posible alimentarla con cualquier cosa.

ASPIRACIÓN... ANHELO...

DESEO DE FELICIDAD
Que lo percibimos "en verdad" cuando, con nuestros gestos expresamos los anhelos del Corazón de Jesús... cuándo hemos perdonado, servido, amado, etc...

Más aún... allí sentimos que VIVIMOS EN VERDAD!!!.

Y esta "aspiración a la Felicidad" se transforma para nosotros en "PIEDRA DE TESTIMONIO" de que hay una realidad - un camino - una vida, la de Jesús- ... desde donde podemos decirle SÍ A LA PROPIA VIDA.
SÍ, a confiar en nosotros, aunque no lo sintamos.
SÍ, a esperarnos, aunque estemos cansados y sea de noche.
SÍ, a entendernos, aunque duela...
SÍ, a abrazarnos, aunque huela mal...
SÍ, a alegrarnos, en lo pequeño aunque mañana haya que volver a comenzar.

JESÚS SE HA CONVERTIDO PARA NOSOTROS EN ROCA FIRME DESDE DONDE NOSOTROS PODEMOS DECIRLE SÍ A LA PROPIA VIDA... ASÍ COMO ESTÁ.

Por eso podemos decir que la Ascensión de Jesús -como otro momento de su vida- afecta hoy nuestra vida...
Su Ascensión que comenzó en Belén ilumina nuestro propio camino... es allí -en su vida con sus gestos y palabras- donde nos muestra que fue dejando... y que es aquello que abrazo como verdadero.

NO HAY OTRO CAMINO...
QUE EL DE JESÚS,
en su camino hacia la VIDA,
en su camino de ser "Uno con Dios".
Saliendo de esa forma de ver el mundo de arriba y abajo.
SUBIR con Jesús sería dejar de mirar el cielo esperando que de allí vengan las soluciones.
Subir con Jesús será dejar los auto-reproches... bajar a lo más profundo de nosotros mismos donde está nuestra verdad... lo que nos da verdadera libertad.

Subir con Jesús será vivir construyendo relaciones que expresen lo que somos y ante quién vivimos... dejando el caretaje y la chatura.
Será dar pasos en favor de los más vulnerables aun cuando percibamos que la fragilidad propia no nos abandona.

SUBIR con JESÚS. iR HACÍA LA VIDA...
eS descubrir que hay una felicidad que es capaz de integrar lo difícil de la vida (que no tenemos que esperar a que todo esté bien)... que viene con una perspectiva nueva para mirar la vida, dónde no todo se puede controlar y dónde es necesario el tiempo del proceso, haciéndonos crecer de esa manera en la humildad y en la confianza.

De ahí que somos enviados... Jesús nos confía una MISIÓN.
APORTAR ALGO DE ESTA ESPERANZA AL MUNDO.

nUESTRA historia es una historia abierta, porque Dios sigue obrando en ella.
"EN EL VIVIMOS, NOS MOVEMOS Y EXISTIMOS"

SALGAMOS entonces AL ENCUENTRO DE LOS DEMÁS... Y VALOREMOS-LOS COMO SON...
Esto no sólo hace creíble nuestro anuncio...

SINO QUE ESO MISMO ES EL ANUNCIO...

PORQUE LE ESTOY DICIENDO SÍ, A LA VIDA DEL OTRO.

Escuchemos sus luchas.
Valoremos su modo de sentir.
Abracemos sus esperanzas.
Seamos tiernos con sus fragilidades.
Misericordiosos con los errores.
Escuchemos sus vidas... sus historias... sus relatos... sin juicios y clasificaciones.



lunes, 11 de mayo de 2026

EN la taRde DE la viDa te exaMinaRán en EL AmoR... Jn 14, 15-21


"Si alguno me ama guardará mis palabras...

y mi Padre lo amará... 
y en él haremos morada." 

Acaso ¿no es por amor que nacemos?... 
¿No es por amor que vivimos?

Y ¿no es el esfuerzo por amar lo que provoca en nosotros dolor y tristeza?

Nacidos para amar... tenemos experiencia de que sentirnos amados llena la vida de alegría... y que lo contrario... el no ser amados o el no saber amar la entristece y la apaga...
El amor es siempre un DON... un regalo... una sorpresa y una bendición.
Sin el amor la vida no tendría nada de vida.

El amor pronuncia de manera nueva nuestros nombres.
No olvida a nadie. Su memoria es el corazón.
El amor abraza a todos... los contiene... los cuida... los sana... es capaz de mirar y de entrar en contacto de una manera nueva.
"Nadie queda huérfano ni abandonado en él".

El amor es el que lleva los gozos y los dolores de cada día.
Lleva nuestros contentos y nuestras tristezas.
Todo amor nos crucifica y nos levanta. Nos humilla y nos engrandece.
El amor es la expresión más perfecta de DIos.
Nos hace ingresar en su mundo y en su corazón.


"Nosotros sabemos que hemos pasado de la muerte a la Vida,  
porque amamos a nuestros hermanos.  El que no ama permanece en la muerte."  
1Jn 3,14


EL QUE NO AMA NO NACE A LA VIDA.
Amar es saberse amado...
Amar es dejarse amar...
Amar es crear comunión...

Y siendo un acto libre, nace y se alimenta como "permanencia en el amor"...
"Permanencia" que no es algo quieto o pasivo... sino dinámico... tampoco es posesión egoísta y celosa... sino que es entrega... tampoco es dependiente y absorbente... sino que es inclusivo.

Uno de los primeros aprendizajes del amor consistirá en morir a la forma en que nos gustaría ser amados... 
para aprender a amar con el amor con que somos amados por Dios.

TODO AMOR VERDADERO CONSAGRA LO QUE AMA.
¿Quién nos capacitará para amar así?
¿Quién nos librará de la posesión celosa... o de la inseguridad y el miedo que brotan de la dependencia enfermiza?

Sólo el "Espíritu de la Verdad a quien el mundo no puede conocer" puede hacerlo.
Su PRESENCIA  en nosotros es el testimonio más grande de que somos amados por Dios.
Y su Amor -gratuito y libre- nos capacita para amar en verdad.

"eL amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones
por el Espíritu que se nos ha dado"  Rm 5,5

AMA... Dios se te ha revelado... has sido encontrado.
AMA... ESTÁS EN DIOS.
AMA... el Espíritu permanece en vos.

Amar así siempre será para nosotros Camino.
Y solo amando a los demás podremos ser capaces de "ver a Dios en nosotros"... algo que el mundo y sus criterios no pueden hacerlo.

Los vínculos humanos se han transformado -por la Encarnación- en mediación de la experiencia de DIos.

Necesariamente entonces tiene que haber un otro... desde el cual hemos experimentado también algo de Dios en el amor recibido y en el amor dado.

De allí que la comunidad se transforma en el hogar del amor de Dios... donde los detalles, el tiempo, la presencia, los gestos, el servicio mutuo... etc... son el propio aporte que construye un camino común...
Quién cree que no necesita de los demás para crecer en el Amor permanecerá en la soledad.

El amor todo lo que toca lo transforma...
LO TRANSFIGURA.
Lo llena de luz y lo ilumina por dentro.

El Amor quiebra todas las tinieblas y vence todas las oscuridades.
Todo lo que alcanza lo vuelve transparente.
Todo Amor consagra lo que ama.

AMA... te has acercado a Dios.
AMA... estás en DIOS.
Has entrado en sus entrañas...


Y si has entrado en sus entrañas
sabrás que tendrás que descalzarte para acercarte a los demás porque estarás pisando "tierra sagrada".

Recordemos que será por nuestros amores que nos conocerán: por el ánimo que despertemos; por las ganas de vivir que provoquemos; por la justicia y la ternura con que actuamos.
Y más aún, la calidad de nuestra vida estará dada por la calidad de nuestras maneras de amar.


     

"...en la tarde de la vida

      te examinarán en el Amor."

                                  s Juan de la Cruz


domingo, 3 de mayo de 2026

Caminamos haciéndonos UNO CON DIOS... Jn 14, 1-12

Alrededor de aquella mesa donde la traición y la incertidumbre se hicieron presente... dónde todo huele a despedida... Jesús comparte con los discípulos su total ConfianZa en el Padre, incluso en esas situaciones.
Jesús quiere transitar las preguntas que se despiertan en el corazón frente a lo incierto de lo que vendrá.

¿Qué pasará con ellos?
¿Con qué alimentarán la esperanza?
¿Quiénes sostendrán a los que hoy están en las trincheras de la esperanza?
¿Qué deben hacer?

De allí las palabras de Jesús que han resonado a lo largo de toda la historia de la Salvación ("¡No pierdan la paz... no se inquieten!") dónde Dios no se ha cansado de decirnos que no temamos... porque nuestras vidas no dejan de estar en sus manos.
Que no temamos porque su AmoR es la única realidad que todo lo sostiene... que todo lo abarca.
Es el espacio donde todos tenemos lugar... dónde todos podemos sentirnos seguros y aceptados por lo que somos...  porque nadie puede crecer desde la duda o desde el miedo a ser abandonados.
De ese Amor nada ni nadie puede separarnos. 
De esto nos habla el texto, cuando dice:


"No se inquieten. Crean en Dios y crean también en mí. En la Casa de mi Padre hay muchas habitaciones; si no fuera así, se lo habría dicho a ustedes. Yo voy a prepararles un lugar. Y cuando haya ido y les haya preparado un lugar, volveré otra vez para llevarlos conmigo, a fin de que donde yo esté, estén también ustedes..."

Pero Felipe, cómo también nosotros, se encuentra atado - sujeto - a lo que ve y comprueba, a lo que consigue y maneja... le cuesta mirar más allá de lo que vive o se le presenta... y también está atado a ciertas imágenes falsas de Dios.
Felipe no puede encontrar a Dios en Jesús... en ese Galileo común que paso siendo uno de tantos... y de alguna manera, es la misma dificultad que tenemos nosotros en encontrar a Dios en nuestras vidas... en nuestra humanidad.

"...Felipe le dijo: "Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta". 
Jesús le respondió: "Felipe, hace tanto tiempo que estoy con ustedes, 
¿y todavía no me conocen? 
El que me ha visto, ha visto al Padre..." 

¿Cómo es posible que la presencia de Dios en nosotros no sea proporcional a la percepción de bondad que tenemos de nosotros mismos?
¿Cómo es posible que Dios mantenga su fidelidad con aquellos que nosotros hemos dado por perdidos?
¿Cómo es posible que Dios no intervenga haciendo desaparecer todo lo malo del mundo?


"YO SOY CAMINO... 

YO SOY VERDAD... 

YO SOY VIDA."

Le respondió Jesús; "...y nadie va al Padre, sino por mí." Si ustedes me conocen, conocerán también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto"

VERDAD

Es VERDAD dada a nuestras vidas como DON que hace de todo momento una oportunidad de encuentro, de escucha, de transformación, de salida a los demás - haciendo de la vida lo que es: un don.
Es la VERDAD en persona.
Verdad, que no significa algo contrario al error o a la mentira... sino como TESTIMONIO de la permanencia de Dios en nuestras vidas.
Él es la VERDAD que, atestigua que en toda situación humana Dios ha permanecido fiel... y que solo los gestos de amor lo revelan... aún en medio de lo más contradictorio de la vida.
Aquí la esperanza se renueva.

VIDA

Ni es un ejemplo a seguir... ni una ley a cumplir.
Ni tampoco es una fuga de lo cotidiano de la vida.
Es la VIDA en persona... que contiene toda nuestra vida cotidiana.
Nada está fuera de su experiencia vital.
Es la VIDA que es capaz de abrazar los opuestos del corazón humano.
Es la VIDA que muestra cuánto hay de posibilidad en nosotros.
qUE revela que nuestra propia vida es morada de Dios.
Es VIDA que no necesita la perfección para manifestarse sino, un corazón constante a recibir y a darse... dónde el error es aprendizaje.

CAMINO

Cuantos viven sintiéndose sin camino.
Cuantos experimentan estar perdidos.
Cuantos se niegan al riesgo del camino.
Él es el CAMINO en persona.
Camino con una única expresión - con una única razón: AMAR SIN MEDIDA.
Camino que lleva a la vida... nos hace humildes.
Camino que abre a la verdad... nos hace pacientes.
Camino que nos hace libres... nos hace generosos.

JESÚS es CAMINO que comenzó en Dios.
...y que en Él terminó.


Ejercitemos la bendita paciencia.
Si TODO ESTÁ EN DIOS... entonces todo está en camino a ser transformado... todo debe ser transformado.
La lentitud del proceso tal vez, es señal de que van de a poco.
No nos desesperemos por eso.