Y entra a la ciudad no como un príncipe guerrero dispuesto a conquistar con la fuerza sino como un rey pacifico... pobre y expuesto a todo comentario y rechazo.
ES UN GESTO PROFÉTICO.
¿Quiénes entendieron el signo?
Escuchando a la gente que lo recibe aclamándole como "Rey y Mesías" da la sensación que le gritan a otro tipo de Mesías.
Qué lejano podemos poner a Dios cuando queremos seguir alimentando nuestras expectativas o nuestros modos de entenderlo... cuando la verdad parece no entusiasmarnos demasiado.
Cuánto más lejos, más inconscientes vivimos.
Ante las falsas expectativas de algunos que solo le entusiasman las conquistas... ante el rechazo o la indiferencia de otros... ante la incomprensión de los propios discípulos... Jesús permanece en la decisión de ir hasta el final en su decisión de "Amar como Dios ama"...
SÓLO SERÁ AUTÉNTICO SI NO SE CORRE.
Y a los cantos de adhesión le seguirán los gritos de "crucifícalo"... las palmas y mantas se cambiarán por una cruz y unos clavos... a las expectativas frustradas le seguirá la crueldad de la cruz.
Ante las falsas expectativas de algunos que solo le entusiasman las conquistas... ante el rechazo o la indiferencia de otros... ante la incomprensión de los propios discípulos... Jesús permanece en la decisión de ir hasta el final en su decisión de "Amar como Dios ama"...
SÓLO SERÁ AUTÉNTICO SI NO SE CORRE.
Y a los cantos de adhesión le seguirán los gritos de "crucifícalo"... las palmas y mantas se cambiarán por una cruz y unos clavos... a las expectativas frustradas le seguirá la crueldad de la cruz.
Seamos conscientes de cuánta violencia pasiva se esconde entre nosotros porque nos sentimos defraudados, o despechados o frustrados por algo o por alguien.
Y a cuánta gente rechazamos por menos.
¿Cómo interpretamos semejante desenlace?
Atendamos a esto... porque la interpretación que hagamos de la pasión de Jesús determinará nuestro modo de ser cristianos... más aún... nuestro modo de alcanzar mayor humanidad.
Comencemos por darnos cuenta de que tal vez hemos reducido la pasión de Jesús a un simple recuerdo de algo que por momentos nos hace sentir culpables... o nos emociona... centrando nuestra atención en el dolor o en el sufrimiento o en el pecado... volviendo a quedar nosotros en el centro de atención.
O tal vez, seguimos pensando que la pasión de Jesús es iniciativa de un Dios que quiere el sufrimiento de su Hijo para salvarnos... o cómo pago de nuestros pecados... como si Dios necesitara de sangre para perdonarnos (¿cuánto sacrificio hacemos creyendo que Dios nos escuchará más porque hacemos eso?)... vivimos y nos culpamos cómo si nuestros pecados tuviesen algún poder sobre Dios... creyendo que Dios se enoja cuándo nos equivocamos.
Para acercarnos a una lectura de la muerte de Jesús que no cierra todo al sufrimiento, es necesario dejarse iluminar por sus palabras... por sus gestos... es necesario mirar como él vivió: dando vida... poniéndose al servicio... no condenando a nadie... rescatando dignidad... poniéndose siempre de parte del más débil - del más pobre - del que no cuenta. Y esto lo hizo no de cualquier manera sino dándose... haciéndose DON PARA LOS DEMÁS.
Jesús muere entregado como vivió entregado.
LO IMPORTANTE ES LA ACTITUD VITAL CON LA QUE VIVIÓ
CADA MOMENTO DE LA VIDA... Y DE LA PASIÓN.
Muere, cómo consecuencia de su opción de vida... de su humanidad atravesada por un "Amor que vale más que la propia vida"...Muere, por permanecer en una Verdad que desafío un sistema de creencias, que anulaba y excluía personas...
Muere, porque molestaba su forma de entender a Dios... "un Dios al servicio de la vida del hombre" liberaba personas de cualquier búsqueda de poder.
Muere, expulsado y fuera de las murallas de Jerusalén, identificándose, aun ahí, con los rechazados y excluidos de todos los tiempos... para que se alce otra voz en medio de esa situación: "¿Se olvida una madre de su criatura...? ¡Pero aunque ella se olvide, yo no te olvidaré! Yo te llevo tatuado en las palmas de mis manos..." Is 49,15-16
Muere, para decirnos que el Amor de Dios no se aleja jamás de nuestras vidas... que Dios es Fiel aun en medio de nuestros rechazos.
Creer esto te hace amar la vida, y crea un modo nuevo de vivir, dónde no hay lugar para dominar ni oprimir ni controlar a nadie, ni juzgar a nadie... ni aun teniendo buenas razones para hacerlo.
Muere, para decirnos que el Amor de Dios no se aleja jamás de nuestras vidas... que Dios es Fiel aun en medio de nuestros rechazos.
Creer esto te hace amar la vida, y crea un modo nuevo de vivir, dónde no hay lugar para dominar ni oprimir ni controlar a nadie, ni juzgar a nadie... ni aun teniendo buenas razones para hacerlo.
Creer esto, te hace amar la vida, y la vida de todos (no sólo de los que te agradan), creando así un modo de vivir dónde el darse a los demás –perdonar, mirar de otra manera, servir, escuchar, consolar, etc-, aun en medio de la debilidad y dolor, nos hace más verdaderos, más humanos... y nos hace felices porque estamos siendo lo que somos: DON.
Pero nosotros buscamos que la vida nos sirva de algo...
"...y hagan del amor la norma de sus vidas,
a ejemplo de Cristo que nos amó y se entregó
así mismo por nosotros como ofrenda y sacrificio..." Ef 5,2
COMPARTIR LA PASIÓN DE JESÚS, no es subir a la cruz con Jesús, sino en vivir pendiente de aquellos que todavía permanecen en la cruz, y ayudarlos a bajar de allí.
Compartir la pasión de Jesús es darle la bienvenida a quienes el mundo rechaza.
Lo que nos salva no es la cruz, sino el Amor.
La cruz aporta una sola cosa:
AMAR ES POSIBLE EN TODA CIRCUNSTANCIA.
NO hay excusas.
así mismo por nosotros como ofrenda y sacrificio..." Ef 5,2
COMPARTIR LA PASIÓN DE JESÚS, no es subir a la cruz con Jesús, sino en vivir pendiente de aquellos que todavía permanecen en la cruz, y ayudarlos a bajar de allí.
Compartir la pasión de Jesús es darle la bienvenida a quienes el mundo rechaza.
Lo que nos salva no es la cruz, sino el Amor.
La cruz aporta una sola cosa:
AMAR ES POSIBLE EN TODA CIRCUNSTANCIA.
NO hay excusas.
CREER ASÍ. VIVIR ASÍ. AMAR ASÍ,
TRANSFORMA CUALQUIER CORAZÓN.





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