sábado, 7 de febrero de 2026

Con la Fuerza de la sal y la Pasión de la luz...Mt 5, 13-16

Con el evangelio de Mateo nos encontraremos con aquellos grandes discursos de Jesús que revelan su corazón... su misión... la pasión de su vida... y también los caminos por donde deben andar quienes se animen a seguirlo.
Después de expresar cuales son los fundamentos del Reino que dan Identidad al nuevo pueblo Jesús muestra con dos imágenes que significa seguirlo... que significa estar en el mundo siendo sus discípulos.

"Son SAL de la tierra..."
"Son LUZ del mundo..."

Y esto lo recuerda y lo celebra una comunidad de hombres y mujeres que estaban siendo perseguidos... marginados por seguir a un condenado a muerte.
Son sal... son luz... aún en medio del miedo y la contradicción.
Son sal... son luz... aún cuando tantas otras cosas quieran serlo.


SAL y LUZ.
Elementos que se entienden en función de otros... ni la sal ni la luz son para sí mismas.
Ambos necesitan conservar lo propio para permanecer en lo que son como también para servir.
Ambos expresan su utilidad dejando de ser ellos mismos.
Y ambos... sólo en sus excesos se hacen notar.

Cuántas veces nos hemos dedicado a quitarle sabor a la vida por nuestras prácticas ascéticas mal entendidas.
Cuántas veces hemos apagado la pequeña luz del otro porque percibimos que algo de sombra le hace a nuestra estima.

Sin sal los alimentos son insípidos y desabridos.
Y si la sal pierde su virtud no sirve... pierde aquello por lo que existe... y la eficacia no está dada por la cantidad.

Sin luz estamos en la oscuridad... se anda a tientas.
Y sólo si se deja consumir es útil... puede iluminar.
Y sólo si la propia vida está iluminada puede iluminar.

Así tiene que ser el modo de vivir de aquellos que quieren seguirlo.
Esta es la misión de los que deciden responder a la invitación de ser sus discípulos.



Un modo de vida que atienda a lo esencial... que se tome tiempos para entrar en contacto con aquello que lo hace ser... que junta las partes del corazón... que lo integra.



Un modo de vida que busque "vivir en verdad"... que aunque la propia casa guarde lugares que no sanan no por eso esté oscura y cerrada.

Un modo de vida atravesado por la sencillez... dejando de lado toda ostentación... actuando con los demás de manera clara... sin ambigüedades o segundas intenciones... siendo verdaderos.


Un modo de vida que esté en amistad con la vida... escuchando y no siendo rápidos para el juicio y la condena... esperando como Dios sabe esperar; a ejemplo de Jesús que cuando ilumina es para sanar, nunca para condenar.

Un modo de vida que no tema perder espacios... perder imagen... perder cosas... perder tiempo... para que otros tengan una mejor vida... al menos se sientan menos excluidos.

Un modo de vida que no busca convencer a nadie... ni imponer nada... que con gratuidad dé lo que gratuitamente recibió.

Un modo de vida que no subestima lo pequeño... y que no le da todo lo mismo porque alguien más anima la vida y le da sentido a vivir de una manera.






martes, 3 de febrero de 2026

Si bUsCas sEr FeliZ... Mt 5, 1-12

"Al ver a la multitud, Jesús subió a la montaña, se sentó, y sus discípulos se acercaron a él. 
Entonces tomó la palabra y comenzó a enseñarles, diciendo:
FELICES..."

Jesús como el nuevo Moisés... como Maestro de vida... sobre el Monte... introduce a los discípulos como a la gente que lo seguía en el programa de su vida.


Y cuánta sorpresa debe haber tenido aquella gente -formada en la lógica de la retribución- cuando Jesús comenzó por llamar BIENAVENTURADOS... DICHOSOS... FELICES... a los pobres... a los que lloran... a los que pasan hambre... a los que se preocupan por los demás...etc.

Las BIENAVENTURANZAS son propuestas como camino para encontrar felicidad... para que la vida tenga sentido... caminos donde calmar los anhelos de verdad y de vida verdadera que todos llevamos dentro.

Y al mismo tiempo revelan cómo Dios ha decidido llevar a cabo en nosotros su plan de hacernos más libres... más plenos... más humanos... más hermanos entre nosotros.


Cada BIENAVENTURANZA descubre los rincones donde el corazón humano busca seguridad... apoyo... refugio fuera de Dios... "rincones" de donde surgen el miedo y la desconfianza que cierran los caminos para una verdadera fraternidad entre nosotros.

LE DESCUBRE AL CORAZÓN UNA FELICIDAD QUE NO DEPENDE DE LAS CIRCUNSTANCIAS FAVORABLES SINO DE SU PROPIA CONDICIÓN.
De donde puso su confianza... de lo que busca.
De lo que prioriza en la vida... o de lo que niega.
De quienes olvida... y al servicio de quién está.

Las BIENAVENTURANZAS rompen con los esquemas humanos de lo que es sensato o lógico... y solo se entienden desde la experiencia de encuentro con el "Dios que nos habita" que re-sitúa todas las cosas.

Las BIENAVENTURANZAS vienen a iluminar aquellas situaciones que tocan a todo ser humano... y que aunque solo afecte a un grupo no por eso deja de afectar al resto... como ejemplo basta mirar la pobreza de algunos que clama a la puerta de la comodidad y riqueza de los demás.

Las BIENAVENTURANZAS iluminan el límite... la ausencia... el vacío... la necesidad escogida o impuesta... que dejan al descubierto la pobreza de la cual estamos hechos.
POBREZA que revela nuestra total dependencia de DIos...  por la cual - como otros "anawin"  ("los pobres de Yavé" como los describe la Palabra de DIos) hacemos experiencia de que SÓLO DIOS ES NUESTRO ÚNICO REFUGIO Y NUESTRA ÚNICA ESPERANZA...


Las BIENAVENTURANZAS crean una alternativa... aún en medio del límite y de la necesidad es posible responder desde la confianza en el Dios que nos habita.

Por eso ninguna situación - por más dolorosa e injusta que sea- es justificación para tratar a los demás de mala manera.


Las BIENAVENTURANZAS nos proponen encontrarnos con la felicidad -más allá de lo que vivimos de favorable o no- prefiriendo en nuestra vida pasar hambre que ser nosotros causa de que otros pasen hambre...
Prefiriendo llorar a ser nosotros causa de llanto para otros...
Prefiriendo la Misericordia al resentimiento que amarga y levanta murallas...
Prefiriendo pasar necesidad a ser nosotros la causa de que otros la padezcan...
Prefiriendo permanecer en el diálogo y en la apertura aun siendo mal-interpretados o "señalados".

Las BIENAVENTURANZAS nos proponen encontrarnos con la felicidad.
Prefiriendo optar por la Justicia a la condena que humilla y niega toda posibilidad de cambio.
Prefiriendo buscar la bondad en todos y no mirar desde el prejuicio o desde la falla.
Prefiriendo lo justo... lo digno para todos... como camino para la paz.

Las BIENAVENTURANZAS nos proponen un camino de FELICIDAD
buscando hacer felices a los demás.
Siendo esto lo que más expresa nuestra humanidad.

Con aquella ORACIÓN atribuida a San Francisco recemos:


SEÑOR, haz de mi un instrumento de tu paz.
Que allá donde hay odio, yo ponga el amor.
Que allá donde hay ofensa, yo ponga el perdón.
Que allá donde hay discordia, yo ponga la unión.
Que allá donde hay error, yo ponga la verdad.
Que allá donde hay duda, yo ponga la Fe.
Que allá donde desesperación, yo ponga la esperanza.
Que allá donde hay tinieblas, yo ponga la luz.
Que allá donde hay tristeza, yo ponga la alegría.

Oh Señor, que yo no busque tanto ser consolado, cuanto consolar,

ser comprendido, cuanto comprender,
ser amado, cuanto amar.
Porque es dándose como se recibe,
es olvidándose de sí mismo como uno se encuentra a sí mismo,
es perdonando, como se es perdonado,
es muriendo como se resucita a la vida eterna.









lunes, 26 de enero de 2026

Un tiEmpO nuEvo ha cOmenZado. Mt 4, 12-23

El evangelio nos ubica ante la actitud de Jesús frente a la noticia del arresto del Bautista... en vez de dejarse llevar tal vez por el miedo y la precaución, sale por los caminos a encontrarse con la gente... expresando cercanía y misericordia... haciendo presente el Reino.

Es como si fuese más urgente salir al encuentro... para que el "Reino de Dios" llegue.


Y la predicación de Jesús junto con su modo de vivir es percibida por aquella comunidad de Mateo como el comienzo de algo nuevo... de un tiempo nuevo.

"El pueblo que se hallaba en tinieblas vio una gran luz; sobre los que vivían en las oscuras regiones de la muerte se levantó una luz..."

Las palabras del profeta se cumplen... la "Buena Noticia" - el Evangelio de Jesús- es luz que descubre... que visibiliza personas y situaciones... que rompe con condenas y exclusiones.
LA PRESENCIA DE JESÚS ES LUZ QUE LIBERA.

"A partir de ese momento, Jesús comenzó a proclamar: Conviértanse, porque el Reino de los Cielos está cerca."
Porque el Reino de Dios re-sitúa todas las demás cosas de la vida Jesús invita a la conversión.
"Conviértanse..." que no es otra cosa que reorientar el corazón -dividido y disperso- hacía aquello que es más esencial en nosotros... hacía aquello que nos hace más humanos... y que se expresa en todo cuanto hacemos y decimos.

No se trata de una cuestión moral... es una disposición a tratar bien a todos... a "enmendarse" de las conductas injustas para que el Reino se haga presente...
"...porque el REINO DE DIOS está cerca."
He aquí nuestra misión... hacer presente lo que Jesús hizo presente.

El REINO -aunque fue el núcleo de su predicación- no viene explicado explicita-mente por Jesús en el evangelio sino que lo da entender con parábolas... con su vida... con sus modos de relacionarse con los demás...
Donde aparece de alguna manera LO QUE DIOS DESEA PARA NUESTRAS VIDAS.

"El Reino de Dios está cerca" cuando nos dejamos llevar por la presencia de DIos que nos habita haciendo de nuestros gestos y palabras... sus gestos y sus palabras... optando aún en medio de los sentimientos que podemos percibir en nosotros.


El Reino de Dios es un modo de relación con el mundo... con lo que nos pasa... con los otros... DONDE LA COMPASIÓN ES LA NORMA y el samaritano de la parábola es el modelo.

El Reino de Dios es apertura... ES SALIDA A LOS DEMÁS... sobre todo a los que sufren... y a los que se sienten marginados.
Como Jesús que andaba por los caminos predicando y sanando...

Cuántas vidas experimentarían sanación - aceptación - valoración de sí - si se encontrasen con hombres y mujeres abiertos... sinceros... más cercanos... compasivos.

EL REINO ES UN MODO DE ENTENDER LA VIDA.
ES LA VIDA COMO DIOS LA PIENSA.
Una vida más digna... más justa.
Una vida más solidaria... más dichosa para todos.


EL REINO ES JESÚS...
Por eso el Reino se transforma en llamada... y en seguimiento.

"Mientras caminaba a orillas del mar de Galilea, Jesús vio a dos hermanos... y les dijo: Síganme... Inmediatamente ellos dejaron las redes y lo siguieron..."

Seguirlo simplifica la vida y brinda libertad para estar totalmente disponibles.
Por eso no irá de la mano de la posesión porque esta será contraria a la esperanza.

¿No será que nosotros seguimos reduciendo la fe -y por ende el seguimiento- a  una simple aceptación de normas y doctrinas que muchas veces no entendemos - y sin que esto transforme la vida?
¿No será que nosotros nos contentamos con cumplir ciertos ritos buscando la seguridad de estar bien con Dios?
¿No será que necesitamos volver a creer...?
¿No será que necesitamos encontrarnos verdaderamente con Dios y entusiasmarnos  de nuevo por la propuesta de Jesús?
Un tiempo nuevo comenzó con Jesús... es posible responder de otra manera a la lucha cotidiana y al conflicto en la vida... hay alternativas...
Solo seremos auténticos si nos dejamos llevar por el Don que es Dios en nosotros. Y solo seremos comunidades auténtica-mente cristianas si a ese Don lo expresamos en nuestra vida... buscando que todos tengan una vida más digna... más justa... más dichosa.

"Que venga tu Reino" comenzando por ser más compasivos con quienes vivimos...
Liberándonos un poco de la comodidad que nos encierra para mirar un poco más a quienes más sufren...
"Que venga tu Reino" tratando mejor a las personas con quienes nos encontramos... saludando con amabilidad a las personas que se cruzan en nuestro camino...
Animándonos a romper con los grupos cerrados y exclusivos...


Que aquella oración que de niños aprendimos sea para nosotros camino...vida.



lunes, 19 de enero de 2026

"He aHí Quién noS liBerA. Jn 1, 29-34

"Hay ciertas convicciones que permanecen aunque pase el tiempo... porque nacieron en el desierto".

Tal vez estas serían las palabras del Bautista después de dejar el desierto siendo "una voz" a convertirse ahora en dedo que señala: "He ahí el cordero de Dios..."
Sin importarle que la gente deje de seguirlo y haciendo que sus propios discípulos sigan a Jesús... Juan se alegrará... se gozará de que su tiempo y misión vayan disminuyendo.

"Por eso mi gozo es ahora perfecto. 
Es necesario que él crezca y que yo disminuya."  Jn 3, 30

Con el Bautista aquella comunidad de cristianos vuelve la mirada a la experiencia de liberación del primer Israel pero al mismo tiempo señala la novedad.
Viene como "cordero"...  y no por su aspecto sacrificial que tanto nos gusta resaltar para de alguna manera obligarnos al cambio...  o hacernos sentir culpables...  sino que viene a nosotros de manera mansa... humilde... expuesto al rechazo... entregado.
Y allí es liberado el pecado del mundo.

Cuánto hemos reducido esta expresión "que quita el pecado del mundo" a la liberación de nuestro pecado personal porque este nos lleva al reconocimiento de la fragilidad que no se despega de nosotros...
En el evangelio "el pecado del mundo" está identificado con todo aquello que daña a los demás...  con todo aquello que impide crecer... que oprime la vida de las personas convirtiéndola en simple mercancía... por eso encontraremos denuncias contra aquellos que ponen trabas a la vida de las personas...


"El Cordero de DIos que quita el pecado del mundo..."
Que libera de todo cuanto oprime.

Y no de manera poderosa sino rompiendo en él con todas aquellas formas de relación que dañan... que someten... que esclavizan a los demás.
Convirtiendo su tiempo en espacio de encuentro - rompiendo con los miedos y el aislamiento.
Haciendo de su casa y de su propia mesa un lugar de hermanos -rompiendo con toda desigualdad y no utilizando a nadie para sobresalir.
Transformando el camino de la vida -y todo cuanto allí se encuentra- en expresión de seguimiento.
NO DANDO A NADIE POR PERDIDO.

Y esto lo hizo no por el camino de la imposición sino por el camino del servicio y de la sencilla cercanía a todos... permaneciendo en la decisión de amar siempre.
JESÚS quitó de su propia vida todo cuanto podía apartarlo de su propia verdad...
Haciendo esto en su vida... se liberó de cuanto podía dañar a los demás...
PORQUE NADIE PUEDE LIBERAR A OTROS SI ANTES NO ES LIBRE... al menos de algo.

Muchas de las opresiones a las que sometemos a los demás no son más que opresiones que sentimos nosotros... Y otras tantas que nos permitimos soportar no son más que faltas de verdadero amor a nosotros mismos.


A ejemplo del Bautista señalemos con nuestra vida al "Cordero de Dios" que nos ha liberado...esto es:
Creer que vale más el perdón que los deseos de venganza...
Creer que la vida no se nos juega en tener siempre la razón...
Creer que la violencia no resuelve nada...
Creer -contra toda evidencia- que en toda persona hay bondad.

Señalar con nuestra vida a quién nos ha liberado es APORTAR LIBERTAD.
Siendo menos pre-juiciosos y más tolerantes.
Aportar LIBERTAD.
Siendo menos cómodos y más serviciales.
Aportar LIBERTAD.
Siendo menos ambiciosos y más solidarios, si no es con el tiempo... al menos en lo económico.
Aportar LIBERTAD
Siendo desprendidos de aquellas situaciones donde lo material es lo que vale... siendo menos individualistas y egoístas.

Y no temamos que nuestra vida vaya disminuyendo
mientras sea Jesús quién crezca en nosotros...  

Volemos bajo...






sábado, 10 de enero de 2026

BauTizados en el Espíritu de JesÚs. Mt 3, 13-17

"Conocen lo que sucedió en el país de los judíos, cuando Juan predicaba el bautismo, aunque la cosa empezó en Galilea: Me refiero a Jesús de Nazaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el mal; porque Dios estaba con él." 
  
cfr. Hech. 10, 34-38

"AUNQUE EMPEZÓ EN GALILEA...", aquella primera comunidad cristiana, mantiene en su memoria que, en torno a la predicación y al bautismo de Juan, comenzó la vida pública de Jesús.

Jesús -dice el evangelio-, acude a Juan como uno de tantos... y descendió al Jordán... a esas aguas que tantos recuerdos guarda de su pueblo.

Al descender Jesús, no teme ser identificado con la misma necesidad de los otros... más aún baja a las aguas HACIÉNDOSE SOLIDARIO con esos tantos otros que se experimentaban abatidos y esclavos de tantas fuerzas que no dominaban...

"A aquel que no conoció el pecado, Dios lo identificó con el pecado en favor nuestro,  a fin de que nosotros seamos justificados por él..."  2 Cor 5,21

Y justamente allí... en medio de las aguas que evocaban la esclavitud y la liberación... habiendo descendido...  dejándose bautizar... se abren los cielos que habían estado largo tiempo cerrados y se escucha una Voz: "Este es mi Hijo muy querido, en quien tengo puesta toda mi predilección."

"CON LOS CIELOS ABIERTOS" no habrá nada que pueda ser obstáculo que evite el encuentro y el diálogo con Dios.

Y en otro sentido el relato de alguna manera nos describe -en un momento concreto- aquello que tal vez fue un camino en la consciencia y en el corazón de Jesús...
Camino que en el encuentro con Juan tuvo tal vez un momento decisivo...
Momento donde Jesús experimenta la certeza de que el Reino se hará presente en su propio destino personal...

Allí Jesús se experimenta HIJO... 
se sabe AMADO...
se experimenta ENCONTRADO.

El Espíritu que había estado allí en el comienzo de su vida como hombre... esta ahora señalando "Quién es Él"...
JESÚS HACE EXPERIENCIA DE SU IDENTIDAD...
Y dicha experiencia lo ubicará en su MISIÓN: EN ÉL NOS ENCONTRAREMOS SIENDO HIJOS... SIENDO AMADOS... SIENDO ENCONTRADOS... POR DIOS.
De allí aquel pedido a Juan: "...ahora déjame hacer esto, porque conviene que así cumplamos todo lo que es justo..." que no es otra cosa que hacer coincidir los propios modos de mirar y de actuar a los de Dios.

En Jesús nosotros también hemos bajado al Jordán... 
Por eso DEJEMOS-NOS BAUTIZAR POR EL ESPÍRITU DE JESÚS.

Dejarse bautizar es aceptar que Dios nos diga quienes somos... y nos ponga en camino hacia los demás...
Dejarse bautizar es descender a las propias aguas donde experimentamos el tironeo y la culpa...
Dejarse bautizar es sentirse a salvo de los propios juicios porque hemos sido recibidos y amados en Jesús...

Dejarse bautizar por el Espíritu de Jesús es hacerse solidario con tantos otros que viven sumergidos en lo que daña la vida...

Dejarse bautizar es romper con las normas que nos hacen jueces...
Dejarse bautizar es dejarse llevar por el deseo de dar vida... de posibilitar que el otro viva...
Dejarse bautizar por el Espíritu de Jesús es romper con los "siempre se hizo así"...

Dejarse bautizar es soltar la falsa seguridad que da el encierro...
Dejarse bautizar es facilitar el encuentro...
Dejarse bautizar por el Espíritu de Jesús es inspirar Vida en medio de los demás...

ES PASAR POR LA VIDA HACIENDO EL BIEN... PORQUE DIOS ESTA CON NOSOTROS.  

Pero tal vez nos sigue escandalizando ser parte de la historia de un Dios que se hizo "uno de tantos" identificándose con aquellos que nadie querría ser identificado.

lunes, 5 de enero de 2026

"AndAremos siEmpre InquiEtoS..." Mt 2, 1-12

Ni eran tres ni tampoco eran magos y menos reyes... solo nos encontramos con una catequesis que nos desafía a buscar a ese Dios que está escondido en nuestras vidas y que desde la creación del mundo ha deseado comunicarse.

Tal vez nosotros nos seguimos quedando con la imagen de que las cosas de Dios vienen de afuera y de seguro alteran lo natural de tal manera que no haya dudas de que Dios está actuando... 
y nos olvidamos la experiencia de tantos hombres y mujeres que a lo largo de la historia han dado testimonio que su búsqueda de Dios ha sido para ellos como atravesar una gran noche.

Porque Dios es AMOR - es comunicación - es manifestación - es EPIFANÍA - no podrá entonces nunca dejar de comunicarse - de darse - sin dejar de ser Dios...
Dios es comunicación - es Amor-... y lo hace siempre... lo está haciendo siempre... no se comunica por partes pero así es experimentado por nosotros que seguimos sosteniendo tantas falsas imágenes de Dios a las que no solo le rezamos sino que además les exigimos que actúen como nosotros quisiéramos.

El relato de los hombres venidos de Oriente es una invitación a ponernos en contacto con esa INQUIETUD que atraviesa todas nuestras búsquedas y que no se conforma con la satisfacción de simples expectativas.
Esa INQUIETUD que nos hace eternos buscadores no es más que el reflejo de la huella de Dios en nosotros como dice san Agustín:
                             "Nos creaste para ti y nuestro corazón andará 
                             siempre inquieto mientras no descanse en ti".


Esta INQUIETUD entonces es una llamada que nos viene de adentro y que se dirige a todos.
Y nos llega justo cuando somos capaces de salir del círculo donde hasta ahora encontramos seguridad y poder.

Los hombres de Oriente salieron... tuvieron que hacer experiencia de desierto... de noche... se animaron a ir más allá de lo racionalmente lógico... no se contentaron con lo hallado hasta ahora.
Y SE AMIGARON CON LA REALIDAD TAN SIMPLE DE SER COMPAÑEROS EN LA BÚSQUEDA CON OTROS.

Y entre tantas luces que brillaban se animaron a confiar en aquella que brillaba cuando las demás luces ya no están. AQUELLA QUE HABITA EN LO MÁS PROFUNDO DE LA FRAGILIDAD HUMANA.

Porque se pusieron de camino vieron la estrella... vieron que las cosas podían ser de otra manera... se abrieron a una verdad de la cual ellos no eran dueños.
Porque se animaron a caminar y se amigaron con la pobreza del camino encontraron.

PORQUE SE DEJARON LLEVAR POR LA INQUIETUD DEL CORAZÓN SE ENCONTRARON CON LA BONDAD Y LA TERNURA DE DIOS EN LA FRAGILIDAD Y EN LA POBREZA DE UN NIÑO.
Y vieron que la bondad y la capacidad de amar estaban en todos.
Y QUE ALLÍ ESTABA DIOS MANIFESTÁNDOSE.

Y los hombres de Oriente sintieron que eran empujados a irse y hacer lo mismo (cfr. Lc 10, 25-37)...

Abrazando la pobreza.
Caminando con otros.
Amigándose con lo que no brilla.
Permaneciendo abiertos.
Buscando la paz siendo justos.
Brindando ternura.
Buscando siempre.

Porque en esto los demás reconocerán" al "Niño" encontrado (cfr Jn 13, 35).

Y cuanto más lo hacían, 
más cerca de su verdad 
se encontraban, 
y con más INQUIETUD se hallaban.




domingo, 4 de enero de 2026

Un DON, al comienZo de la VIDA. Jn 1, 1-18

Al comenzar un nuevo año y junto a los días de descanso y de ocio que podamos tener, creo que está bueno aprovecharlo también para hacer silencio, meditar y tal vez volver a pasar por el corazón algunas preguntas:

¿Por qué vivimos?
¿Desde dónde estoy eligiendo la vida?

¿Qué quisiéramos que siga moviendo nuestra vida?
¿Qué sentido quisiéramos seguir dándole?
¿Percibimos que caminamos?

Acaso, ¿no percibimos que dentro llevamos un deseo de más? o por el contrario, como ciertas voces gritan más fuertes (rutina... dolores... conflictos familiares... etc.) y las molestias cotidianas son tantas que, nos hemos dejado atrapar por esos deseos parásitos que prometen falsas satisfacciones... creando cierto desgano y pesimismo para aquellas cosas que hasta ayer nos entusiasmaban porque expresaban lo mejor de nosotros.

¿Percibimos que dentro llevamos una inquietud que nos hace estar siempre en búsqueda? o por el contrario estamos con la puerta cerrada y hemos colgado un cartel de "NO INNOVAR"...


"No, permanecer y transcurrir no es perdurar,
no es existir, ni honrar la vida.
Hay tantas maneras de no ser,
tanta conciencia, sin saber, adormecida...
Eso de durar y transcurrir no nos da derecho a presumir
porque no es lo mismo que vivir honrar la vida...
Es igual que darle a la verdad
y a nuestra propia libertad la bienvenida..."
Dice la canción "Honrar la vida"


Y de VERDAD y de LIBERTAD, el himno de san Juan nos puede acercar algunas pistas, para aquellos que hemos decidido que la Verdad y la Libertad nos sean mostradas, por el "Verbo que se hizo carne"... por el Dios que se hizo Historia, y tiene Rostro y se llama Jesús.

"Por medio de la Palabra se hizo todo... en la Palabra estaba la Vida...
el mundo se hizo por medio de ella... Vino a su casa..."
Nos habla de todo un recorrido que hace Dios, para volver a decirnos que nuestra vida está unida a Él; y que esto no se sostiene -ni se mantiene- con nuestra voluntad, ni se gana con las cosas que hacemos bien.

"Éstos no han nacido de sangre, no de amor carnal, ni de amor humano, sino de Dios..."
Su Vida, circula en nosotros cómo "aire nuevo"... es la Fuente de dónde brota y se mantiene viva la vida... así cómo "nos amó primero", así también "se hizo uno con nosotros primero".


Somos esa casa a la cual ha venido a habitar... y esta verdad está al comienzo del camino de nuestra vida.
Esta Verdad, nos libera de la duda de si somos amados o no... aceptados o no... sobre todo cuando percibimos el error y la debilidad.

Descubramos, una y otra vez que, el miedo a perder engendra la codicia... el miedo al castigo, el maltrato... el miedo a no ser tan buenos, la culpa... miedos que nos atan en un espiral de violencia que nos daña, y daña a los demás.

DIOS ES UNIDAD.
Entonces.
No hay necesidad de seguir castigándose.
No nos dejan de amar por el error cometido.
No tenemos que forzar ninguna imagen ante Dios.

"Y la Palabra se hizo carne..."
El alejamiento del Verbo al hacerse carne, no rompió esa Unidad con Dios... bajo llevando en sí mismo aquella relación.
Y bajo hasta más allá de la muerte... es decir... hasta la más lejana separación. Abrazando toda distancia - todo alejamiento.
Nada quedaría afuera... y ninguna oscuridad se vería impedida de luz.
Nuestras oscuridades... nuestros propios distanciamientos se han transformado en posibilidades de camino... de proceso.
Podemos percibir "el estar tocando fondo" en alguna situación, pero aún ese fondo, está sostenido, está habitado; tengo la posibilidad de gritarle a Alguien.
DIOS ES SEPARACIÓN.


"se hizo carne..."
Dios se hizo humanidad... entonces mi humanidad es lugar de encuentro.
TODA HUMANIDAD ES LUGAR DE ENCUENTRO.
Todo lo humano, transparenta el Misterio que lleva dentro.

Y entonces nuestros gestos y palabras hacía los demás pueden expresar la ACEPTACIÓN recibida gratuitamente.
Podemos dejar de castigar a los demás por su error o debilidad.
DIOS ES ENCUENTRO.


"Vino a su casa,

y los suyos no la recibieron..."
Aún a sus discípulos les fue difícil descubrir a Dios en él; Un Dios hecho carne... hecho camino de humanidad... sin cosas fantásticas... sin sorpresas.
Perdonando siempre... poniendo el corazón en la miseria humana... no condenando a nadie, al contrario, rompiendo sentencias.
Queriendo poner una y otra vez sus manos sobre nuestros ojos para que miremos bien...  porque los demás no son árboles que caminan...
Si fuéramos personas reconciliadas, dejaríamos el juicio y la condena.
DIOS ES CONFLICTO.


"...les da el poder para ser
hijos de Dios..."
Y descubriremos que a más entrega de los propios criterios... de las propias interpretaciones... más crecemos en humanidad... más espaciosidad para Dios habría... más "hijos de un mismo Padre" se reflejaría.

Cuándo nos aferramos a nuestros propios criterios... o a nuestras propias formas de mirar la realidad creyendo que es la única... corremos el riesgo de encerrarnos y hacernos esclavos de eso que defendemos... y tendemos a esclavizar  y a someter a los demás.

Podemos correr el riesgo a perder... de no tener siempre la razón... porque lo más esencial no se corre nunca... y es justamente allí donde está el valor y la dignidad de nuestra persona.
DIOS ES ENTREGA.

En la manera de relacionarse Jesús, nos mostró aquella primera relación que daba sentido a su vida.
ACEPTADOS Y AMADOS COMO SOMOS, estamos en disposición para responder con libertad... con más humanidad... a las situaciones cotidianas.
ACEPTADOS Y AMADOS. 
LIBRES. 
PARA LIBERAR.


Pido al Espíritu,
que nos habita, 
nos renueve la ESPERANZA, 
frente a lo que nos toque vivir este año nuevo...
que no hay amenazas sino oportunidades.

Y que nos renueve la PACIENCIA y la HUMILDAD, 
frente al lento acontecer de la vida.