domingo, 26 de octubre de 2025

La BondAd nos Da viDa. Lc 18, 9-14

Jesús, a "algunos que se tenían por justos y despreciaban a los demás", les presenta esta parábola: dentro de un templo dos hombres – dos posturas ante sí mismos –  ante Dios y ante los demás.

AMBOS MEDIDOS -podríamos decirlo así- POR LA CONFIANZA ABSOLUTA EN LA INCONDICIONALIDAD DE DIOS.

¿En qué confiaban?
¿En que descansaban?
¿De qué se fiaban?

Tal vez en lo que hacían de bien… pero cualquier cosa en que se confiaran fuera de Dios sería una declaración de incredulidad… y ya habrían recibido la recompensa de eso a lo que habían declarado su lealtad.

Sólo el haber sido objeto de una BONDAD INCONDICIONAL
nos hace percibir que no tenemos derecho a juzgar a nadie.

Pero cuántas veces nos hemos encontrado repitiendo dentro de nosotros: “no soy como aquel”  o “no hago lo que él hace”.
Cuántas veces nos hemos encontrado señalando… condenando… excluyendo… acusando… o porque son de izquierda o porque son de derecha…
Cuántas veces nos hemos sentido con derecho a juzgar a todos y a todo; como si fuéramos nosotros los que poseemos la "verdad absoluta".

SI NADA ES SAGRADO
LA SERIEDAD DE NUESTRA VIDA ESTÁ EN RIESGO.
Y LA VIDA DEL OTRO, COMO LA PROPIA, ES LUGAR SAGRADO.

Haber sido alcanzado por la Bondad, es haber recibido el permiso de sacarnos la máscara…  en nosotros también hay lucha con aquellas cosas que condenamos en los demás…
NosotrOs... como todos... estamos de camino… y somos incompletos.

Podemos dejar de engañarnos... Puedo dejar de engañar…
Podemos dejar de disimular ser perfectos… podemos bajarnos del pedestal a donde nos hemos subido y desde donde miramos y juzgamos creyéndonos ser la medida para los demás.

Como el publicano, estamos invitados a reconocer que hemos sido alcanzados por la Bondad... y que somos lo que somos ante ella y no más.




Encontrarnos con nuestras propias luchas nos hace percibir que no tenemos derecho a juzgar a nadie… más aún… nos ayuda a comprender más a los demás…  y nos abre a la posibilidad de aprender de ellos.
Abrirnos a la Bondad de Dios, nos hace HUMILDES Y POBRES.

Y solo LA HUMILDAD engendra BONDAD.
Y la BONDAD se hace "mirada nueva", capaz de reconocer bondad en todos, aún en las negruras de los demás.

La Bondad de Dios es tiempo para seguir caminando siempre.
Es tiempo para crecer.
Es tiempo para arrepentirnos.
Es tiempo para recomenzar.

LA BONDAD DE DIOS ES OPORTUNIDAD SIEMPRE NUEVA.

SIN BONDAD NO HAY VIDA.

CUANDO NOS DEJAMOS LLEVAR POR LA BONDAD QUE NOS ALCANZÓ "hemos pasado de la muerte a la vida".




jueves, 23 de octubre de 2025

En eL siLenciO tamBién HablAs... Lc 18,1-8


"bUSQUEN primero el Reino DE Dios y su JusTicia y lo demás se les dará por añadidura..." Mt 6,33


Buscar "primero el Reino" es crecer en fidelidad al Don percibido gratuitamente en nosotros.

Buscar "primero el Reino" es confiar... una y otra vez... que el camino de nuestra propia salvación pasa por la apertura al dolor del otro.

Por eso necesitamos soltar todas aquellas interpretaciones que reducen el mensaje de la Palabra a las preocupaciones inmediatas o a las expectativas que surgen de esos deseos tan limitados como son la seguridad y la tranquilidad de la vida.

"Yo no te juzgo... solo Dios juzga"... "Dios pagará a cada uno lo que se merece..." "Todo llega..."
Cuantos dichos hemos conservado que reducen la "Justicia de Dios" al miedo al abandono frente a un error cometido... o bien a nuestro deseo de venganza frente a la ofensa recibida... o bien a la presencia de una "mano que está ahí" -casi semidiós- que hace pagar las equivocaciones...  olvidándonos que DIOS HACE LO QUE ES... Y ESTO NUNCA CAMBIA.

Pero vale preguntarnos:
¿Cómo se mantiene la esperanza en tiempos de desaliento?
¿Que buscar en tiempos de injusticia?
¿Hacía donde mirar en tiempos de despojo?


Aquella mujer "viuda" es testigo del desamparo que viven muchos hermanos y hermanas nuestras por la ausencia o la precariedad de lo básico para vivir.

Es testigo de la soledad  que padecen tantos enfermos o personas mayores... donde no hay quien vele por ellos.

En su súplica... en su insistencia... en sus gritos... el grito de tantos hombres y mujeres que no se sienten escuchados... que no son reconocidos en su dignidad... que son postergados... que no cuentan con ningún apoyo.

Entonces... ¿porque Dios parece estar en silencio?
¿Donde esta que no resuelve el dolor y la guerra del mundo?
¿Será que nos abandono... o será que no existe?

DIOS NO PUEDE ACTUAR EN CONTRA DE NADIE.
porque su  AMOR ES GRATUITO.


DIOS ESTÁ... y sus modos no serán otros que los que la encarnación nos mostró.
DIOS ESTÁ... hecho carne en su pueblo que sufre.
DIOS ESTÁ... en su pueblo que se anima a ser espacio de escucha y liberación para otros.

sU JustiCIA no es otra cosa que su Misericordia hecha palabra - gesto de liberación... palabra-gesto de inclusión... PAlaBRA -GESTO de JeSÚS...
 y Los que heMos enConTrado allí nuestra Identidad más profunda... experimentamos su Justicia -Misericordia- cuando nosotros mismos somos justos... cuando nuestras palabras y gestos son liberadores - sanadores - inclusivos.

Entonces habrá que dejar entrar a nuestra oración "los gritos insistentes" que vienen de esos lugares que muchas veces queremos ocultar... y se trAnsformen en acciones concretas que den esperanza... que rescaten dignidad.

Habrá entonces que dejar que cierta imagen de DIos se rompa y aprender a entregarse al hoy -con la carga de dolor que lleva- y permitirle también a eso que sea espacio de transformación, liberándonos para estar más disponibles y al servicio de la liberación de los otros.

Y tal vez el aparente "SILENCIO DE DIOS" - en medio de la fragilidad o el dolor sentido- no es más que la PREGUNTA SOBRE EL SENTIDO DE LA PROPIA VIDA QUE SIEMPRE ESTÁ ALLÍ... y que vuelve inútil los lugares o personas donde creímos encontrar todo apoyo y toda seguridad.




domingo, 12 de octubre de 2025

VIVIR AGRADECIDOS nos hace más felices Lc 17, 11-19

El evangelio nos vuelve a recordar que Jesús está de camino a Jerusalén.
Jerusalén -donde el enfrentamiento con la clase dirigente llegará hasta la absoluta cerrazón y la muerte-.
Jerusalén -lugar también donde se nos revela que nuestra humanidad alcanza su madurez -experimenta plenitud- solo en la medida en que se entrega... cuando hace de la propia vida un don para los demás.

Pero qué difícil se nos hace comprender que crecemos en comunión con Dios -en hacernos "uno con él"- en la medida en que nos hacemos conscientes y vivimos, desde el ser don para los demás... siendo apertura, encuentro y disponibilidad.

Por mantener ciertas formas infantiles de tratar a Dios -buscando que él nos salve de vivir- nos ahorramos vivir desde la apertura y la entrega... porque madurar supondrá nuevas aperturas y nuevas entregas.

Jesús, compartiendo su vida, nos va mostrando que el camino de la salvación pasa por la atención y la disponibilidad a la vida... y esta como se presenta... porque "descubrir a Dios" pasa por mirar y descubrir lo que sucede en la vida de las personas.
Por eso lo contemplamos dejándose encontrar por la gente... no camina con anteojeras... es capaz de cambiar sus planes... pone en el centro al que le sale al encuentro.
HACE DEL AMOR DE DIOS COMPASIÓN PARA LOS DEMÁS.

Jesús no pone distancia con la gente... no necesita hacerlo... es libre frente a las leyes que dicen que hay que apartarse de lo "impuro" ni siquiera dirigirles la palabra... rompe con esas barreras.
HACE DE LA FE, GESTOS DE CERCANÍA.

LA DEBILIDAD DE LOS OTROS SIEMPRE NOS RECLAMARÁN UNA NUEVA PERCEPCIÓN.
UNA NUEVA CONCIENCIA.
UNAS NUEVAS CAPACIDADES DE PACIENCIA Y ACEPTACIÓN.

"... a lo lejos y a gritos le decían: 
“Jesús, maestro, ten compasión de nosotros”.
Un grito le sale al paso.
Un grito desde la marginalidad... un grito que ahoga la vida y que no siempre escuchamos.

También, es el grito de lo que no escuchamos de nosotros mismos... grito que surge de los sentimientos reprimidos, de los sueños postergados; es el grito de nuestra herida básica que no dejará nunca de estar ahí... que buscamos tapar con muchas cosas que, al final nos enferman más.
El grito de nuestras entrañas, no escuchado ni expresado, es cómo la lepra, se vuelve mal humor, queja y resentimiento, que aleja también, a los más cercanos.

Somos capaces de marginar a los demás, porque en algún aspecto nos estamos marginando al silencio, a nosotros mismos... algo que tal vez la historia personal provocó en nosotros.

Y la "no aceptación" -la lepra- no sabe de barreras... judíos y samaritanos divididos por leyes de pureza, ahora iguales en la marginación.

La escucha de Jesús al grito de aquellos personas -que ni nombre tienen- es una invitación a SUPERAR LA REPULSIÓN que dan ciertas situaciones humanas.
Es una invitación a ponerse en la piel del otro, PARA INCLUIR SIEMPRE, PARA SERVIR SIEMPRE.

Y a aquellos hombres los invita a confiar en su palabra... "Vayan a presentarse a los sacerdotes. Y en el camino quedaron purificados"... 

Jesús les dirige la palabra. Atiende el grito que surge del cansancio y la desesperación, y los invita a caminar hacia el lugar de la herida... a volver sobre los pasos de la marginación que sólo los "sacerdotes", podían atestiguar que la causa de eso había desaparecido.

Siendo escuchados, vuelven a ser conectados con el valor de sus vidas; alguien, rompiendo con las normas, se pone en el lugar de ellos... entonces, pueden volver a caminar hacia aquello que son, que la lepra no dejaba mirar ni recordar... y confiados en ese trato humano, pueden atravesar lo que para ellos también les provoca repulsión y llegar allí, dónde duerme una promesa, una posibilidad.
En el camino de la propia aceptación son curados.

"jESÚS le dijo entonces: ¿Cómo, no quedaron purificados los diez? Los otros nueve, ¿dónde están? ¿Ninguno volvió a dar gracias a Dios sino este extranjero?
Y agregó: Levántate y vete, tu fe te ha salvado."

¿De qué salvación está hablando? ¿Acaso ya no estaba curado?
¿Cuál es el aspecto de la Fe que se expresa en aquel "hombre leproso", y que Jesús reconoce?
El "VIVIR AGRADECIDOS"

Los demás leprosos cumplieron lo que mandaba la ley, hicieron lo que era correcto, lo que les había mandado Jesús; hicieron lo suficiente ni más ni menos... tal vez creyeron merecer lo recibido.
Por creernos con tantos derechos y méritos nos vamos olvidando de agradecer.


Sólo uno fue capaz de responder desde dentro; no le fue suficiente la curación recibida.
SÓLO UNO FUE FIEL A SÍ MISMO... AL DON RECIBIDO.
SÓLO UNO FUE AUTÉNTICO.
Y fue allí donde aconteció su verdadera liberación.

aQUEL "exTRANjero sanado y creyente", es una invitación a descubrir que VIVIR, es una RESPUESTA AGRADECIDA A UN DON RECONOCIDO.
Porque lo esencial que es nuestra vida es Don.
Vivir desde allí nos corre del centro, nos libera de nosotros mismos -de nuestras expectativas y deseos tan autoreferenciales- y nos pone en contacto con la posibilidad de amar como Dios ama.

VIVIR AGRADECIDOS, 
nos hace personas más libres, capaces de romper con lo que está permitido y que la mayoría dice que es correcto...
VIVIR AGRADECIDOS, nos ayuda a aceptar la vida como ésta se presenta, rompiendo con los "¿por qué?" o los "¿para qué?" interminables que nada resuelven.
VIVIR AGRADECIDOS, nos vuelve personas menos prejuiciosas -abiertas a lo nuevo que nos enriquece-; menos rígidas -porque no hay nada que conseguir, no hay nadie a quien aplastar-; y más flexibles -porque, si los contextos cambian, las miradas también-.
VIVIR AGRADECIDOS, da paz  y felicidad a la vida.
VIVIR AGRADECIDOS, es vivir en autenticidad... porque no hay nada, que no hayamos recibido o necesitado de los demás.

VIVIR AGRADECIDOS, nos detiene... nos salva de la prisa... nos hace mirar hacia los costados... nos hace percibir la interdependencia con la creación entera...
y nos vuelve más respetuosos con la creación y sus criaturas... nos hace más generosos... más atentos... más cercanos y amigos de todos y de todo.

VIVIR AGRADECIDOS, nos hace actuar en favor de los demás sin avasallar ni retener, sino con la consciencia de estar restituyendo lo que se nos dio.



sábado, 4 de octubre de 2025

"...eL Día eS hOy... la HorA yA." Lc 17, 5-10



Que difícil debe haberles resultado a los fariseos -como también a los discípulos- las palabras de Jesús - los gestos de Jesús-  que cuestionaban esa religiosidad basada en los méritos, en el cumplimiento de la ley, como único modo de salvación... donde quedaba justificaba la exclusión a partir de interpretar que tal o cual situación era "castigo de Dios".


Aquello de que Dios es Misericordioso con buenos y malos... que nada hay que hacer para ganarse su Aprobación y su Amor... que vivir su Presencia es estar abiertos a la Compasión y al Perdón siempre... no solo generaba desconcierto e inseguridad... sino que además era una continua invitación al asombro -a la apertura- de un Don que se regala gratuitamente.

"LOS CONCEPTOS CREAN ÍDOLOS DE DIOS,
SOLO EL SOBRECOGIMIENTO PRESIENTE ALGO."
San Gregorio de Nisa

Pero tan acostumbrados a conquistar todo con esfuerzo y sacrificio -lo que daba derechos también a exigir todo- buscando no sé qué cosa sanar en última... tan acostumbrados a confundir el saber con el creer... a conseguir una salvación sólo para sí... que resulta "escandalosa" semejante invitación.

¿CÓMO PENSAR EN DIOS DE MANERA GRATUITA?

A fuerza de estar tan ocupados (en los demás, en el trabajo, en la casa, etc) se arrastra hacia esa actitud todas las cosas, incluso a Dios. Y siendo Dios "otra preocupación" -el tiempo para él - es pensado en relación a lo que nos pueda dar... a lo que nos tiene que asegurar.
Entonces, como ya no nos responde como nosotros quisiéramos, no hay tiempo.

Como aquellos hombres también hoy nosotros necesitamos volver a pedirle a Jesús: "sEÑOR, AUMÉNTANOS LA FE"

Y Jesús nos diría tal vez:
           -"Pero, ¿cómo aumentar algo si esta TODO EN USTEDES... si está allí en lo profundo como la fuerza de un "grano de mostaza"...?
¿Cómo hacer crecer algo que ya es DON REGALADO A TODOS?.

"Sólo se ve con el corazón, 
porque lo esencial es invisible a los ojos"
A. de Saint-Exupéry

Habrá entonces que hacerse consciente de un don recibido... y dejarse llevar... allí estará nuestra decisión.

Dicha experiencia no tiene nada que ver con esa manera de entender la fe como el asentimiento a un conjunto de verdades -nadie se conmueve con un concepto-; o como una fuerza capaz de alcanzar aquello que se espera como expectativa.

Creer... tener Fe... no es creer en algo... sino es Creer en Alguien.
Es CONFIANZA en Alguien que presentimos en nosotros.
Es VIVIR UNA PRESENCIA.
Es Don dado a todos.

Tener Fe es APERTURA a un don que nos hace profundamente libres de nosotros mismos y de tantas búsquedas referidas solo a nosotros mismos.
Es LIBERTAD que se vuelve actitud vital desde donde se decide y se vive lo que se presenta; convirtiéndose así en la referencia alrededor de la cual gira toda la vida.

CREER ES VIDA QUE SURGE DE DENTRO.
Es Vivir desde lo esencial que nos habita.

No es imposición ni obligación.
Es romper con el temor de que nos dejarán de querer si nos equivocamos...
porque el temor y el miedo crean ídolos.


Creer en Dios... confiar en Él... es confiar en todo cuanto Él confía.
Creer en Dios es creer en toda persona humana.
Creer es esperar como Dios espera.

Creer no es saber mucho de Dios... sino es AMAR con ternura... Caminar en HUMILDAD... Construir UNIDAD... denunciar la EXCLUSIÓN.

CREER es percibir que nada -ninguna fragilidad o debilidad o pecado- es obstáculo para amar en verdad.

CREER es una postura consciente y libre ante la vida y las posibilidades que ella tiene... dejando de buscar que alguien se haga cargo de lo que nosotros nos tenemos que hacer cargo.
Posibilita abrazar la realidad como se presenta... hacerse cargo de ella... encargarse de ella.

Si se vive desde allí no hay excusas para perdonar hoy.
No hay tiempo que perder para servir hoy.

Saberse Habitado, amar y perdonar como Dios lo hace, nos humaniza y de esa forma nos pone en contacto con quienes somos en verdad... con las posibilidades que llevamos dentro.
Nada más alejado de vivir a Dios desde la relación de siervo y señor -ironía con la que termina el evangelio- porque esta nos deshumaniza.


"La gloria de Dios la constituye el hombre vivo;
pero la vida del hombre está constituida por la visión de Dios"
Irineo de Lyon

¿QUÉ SIGNIFICA ESTO?
Qué el hombre sólo alcanza su auténtica altura cuando, con los pies bien en la tierra, sabe levantar su mirada hacia Dios "Todo Bien, Sumo Bien, Bien Total..."
Quienes pierden el sentido de la visión (quienes no elevan la mirada) acaban por girar sobre sí mismos.
Y como no se puede vivir en absoluto sin rendirse a la adoración (por nuestro deseo de plenitud que llevamos dentro) nos creamos nuestros propios ídolos.


LA MEDIDA DEL HOMBRE SE AJUSTA A LO QUE ÉL ADORA.
Y ESA MEDIDA PUEDE ENCOGERSE TERRIBLEMENTE.

cUánto más DON hacemos DE NUESTRA VIDA... más somos en verdad.
Y en este acto de donación somos liberados de nuestros ídolos -de girar sobre nosotros mismos-.

Y EXPRESAMOS EL DON QUE DIOS HACE CONTINUAMENTE A TODOS.
Y VIVIMOS LO QUE ADORAMOS.

CREEMOS.